
En el exilio: Un inmigrante dominicano afirma haber sido deportado injustamente de Puerto Rico
Joel Tavarez Castro fue deportado el día en que su hija cumplía siete años; su familia fue separada por las políticas de Trump
Esta historia fue producida con el apoyo de Altavoz Lab, una organización dedicada a impulsar el trabajo de periodistas comunitarios.
Joel Tavarez Castro, un inmigrante dominicano, regresaba a su casa para celebrar el cumpleaños de su hija tras un largo día de trabajo, cuando agentes federales de inmigración lo detuvieron en Santurce. Aunque estaba nervioso y asustado —porque había visto agentes aterrorizando su vecindario desde que la administración Trump asumió el poder— sacó sus documentos de seguro social y su permiso de trabajo recién vencido, informándoles que su reemplazo iba en camino. Les mencionó que solo le faltaban algunos documentos médicos por presentar en su solicitud de residencia permanente.
Pese a estas explicaciones, lo detuvieron. Cuando su esposa, Miosoti Figueroa Parra —una ciudadana estadounidense—, se enteró de su detención, salió corriendo de su trabajo y siguió la camioneta que se llevaba a su esposo. Intentó explicar que Tavarez Castro ya estaba en proceso de regularizar su estatus, pero la ignoraron. Pocos días después, fue llevado esposado a un centro de detención en Texas, donde pasó unas noches hambriento y con frío. "Pasé dos días en un avión sin comer nada, solo una botella de agua y un trozo de pan. Dos días con las manos y los pies atados", dijo.
Tavarez Castro, quien trabajaba en la industria de la construcción, fue deportado con una "orden de expulsión acelerada" (expedited removal), un proceso mediante el cual los oficiales de inmigración pueden remover sumariamente a los no ciudadanos de los EE. UU. sin una vista ante un juez de inmigración. Se supone que solo debe aplicarse a inmigrantes que han estado en el país por menos de dos años, pero Tavarez Castro había vivido en Puerto Rico durante casi 23 años, con un matrimonio de ocho años.
"El registro está lleno de documentación que demuestra que ha estado aquí por más de dos años", dijo Rosaura González Rucci, su abogada.

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE, en inglés) confirmó a 9 Millones que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. (CBP, en inglés) arrestó a Tavarez Castro. CBP confirmó recibir nuestra solicitud de comentarios, pero no respondió al momento de la publicación.
ICE agregó que tener un permiso de trabajo no impide que una persona sea arrestada o deportada. La agencia se negó a comentar sobre esta expulsión acelerada, pero pareció justificar la acción diciendo que, en octubre de 2011, Tavarez Castro fue condenado por fraude y tergiversación bajo la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA, en inglés). Los registros judiciales muestran que, en julio de 2011, fue detenido por CBP en el Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín, en Carolina, Puerto Rico, cuando intentaba abordar un vuelo a Orlando (Florida), y mostró una identificación y tarjeta de Seguro Social falsas, ambas bajo el nombre de Jorge Román Morales.
Tavarez Castro explicó a 9 Millones que la desesperación por no encontrar trabajo en 2011 lo llevó a intentar irse a los Estados Unidos: "En verdad, la cosa se puso bien mala, que tú pagabas por echar un día de trabajo... Acuérdate que uno con muchachos, tiene que agarrar de lo que hay", dijo. Se declaró culpable y cumplió con la sentencia de probatoria. Posteriormente, una juez de inmigración mostró clemencia, diciéndole que Dios le estaba dando una segunda oportunidad para seguir proveyendo para sus hijas, relató. (Para entonces, tenía dos hijas).

Ahora, Tavarez Castro está de vuelta en el pequeño pueblo dominicano de Villa Vásquez —en la provincia noroeste de Montecristi— que dejó atrás de adolescente. Vive con su hermana, esperando cada día poder regresar al hogar que construyó en Puerto Rico. Su esposa, que está completamente devastada, se ha visto obligada a trabajar día y noche para mantener a sus tres hijas. Él tiene, además, otras dos hijas de una relación previa.
"Es una familia que está sufriendo. Mis hijas nunca se habían separado de su papá", confesó Figueroa Parra en una entrevista realizada en casa de su madre.
González Rucci explicó que es poco probable que Tavarez Castro pueda regresar a Puerto Rico en los próximos diez años, debido a las restricciones de reingreso que la ley impone a los inmigrantes a los que se ha comprobado que entraron ilegalmente, abandonaron el país y desean volver a entrar legalmente. Su única opción es apelar su expulsión acelerada por haber sido, según él afirma, deportado injustamente. Por ahora, permanece en la República Dominicana, donde recientemente pudo ver a su hija menor por primera vez en meses.
"Una vez está la persona afuera [del país], ¿qué más vas a hacer, que no sea apelar la decisión de la deportación?", reaccionó la directora de la Clínica de Inmigración de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico, María Charo García Miranda.
García Miranda explicó que, dado que la CBP está acostumbrada a arrestar personas en la frontera o cerca de ella, estos errores son comunes. Debido a la política pública del presidente Trump, —que se centra en aumentar el número de deportaciones y remover personas de los Estados Unidos—, él transfirió las facultades que tenían los agentes de ICE a otras agencias, como CBP.
"Lo procesaron como ellos están habituados, y está mal procesado porque el expedited removal es para la persona que lleva menos de dos años aquí", afirmó.
Independientemente al reclamo de haber sido deportado sin el debido proceso, el proceso para convertirse en residente permanente es complicado y largo. La INA prevé la cancelación de una remoción y el ajuste de estatus para los residentes no permanentes que hayan estado en Estados Unidos por un período continuo no menor a 10 años y hayan sido "una persona de buen carácter moral" durante dicho período.
9 Millones habló con Tavarez Castro, Figueroa Parra, González Rucci y José Rodríguez, del Comité Dominicano de Derechos Humanos, para comprender cómo la comunidad dominicana ha sido afectada por la agenda de deportación de la administración Trump. El resultado es un cortometraje de 10 minutos, el primero en una serie de videos de tres partes titulada Una misma tierra, que retrata a las comunidades inmigrantes en Puerto Rico.
La periodista Laura M. Quintero colaboró en la edición y la verificación de datos. Luis Alfaro Pérez se encargó de la corrección del artículo.



